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Off to the Races - KAISOO (Trad. en Español)


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Off to the Races


Fanfic Original
Autora: ceruleanlight
Pareja: Kai/Kyungsoo
Rating: NC-17
Género: Romance, Angst, au
Traducción:
Kat BO & Kathy
Corrección: yue_kissys
Resumen: No es que Kyungsoo nunca haya perdido un paciente.

Nota de la Autora: El título y la inspiración vienen de esta canción porque por alguna razón, simplemente me hace sentir de todo a la vez. Además, empecé a escribirlo antes de fantasmagórico comeback de EXO (habla de OVERDOSE), y creo que todavía va de acuerdo al concepto. Es curioso porque funcionó ...



Parte 1 (2/2)
Parte 2
Parte 3
Final.



Off to the Races


PARTE 1 (1/2)


ʅ





No es que Kyungsoo nunca haya perdido un paciente.

Lo ha hecho. No tantas veces como si no pudiera contarlos con ambas manos, pero no tan pocos que aún reconoce sus rostros en sus pesadillas. Si es que sueña sobre ellos, nunca puede distinguir lo suficiente, cual rostro lo está observando desesperadamente desde la pulcra, blanca cama- si es que se trata de una persona real o una sombra.

Pero hay algo sobre este chico que yace en la cama en frente suyo, oscura sangre roja tinturando los suaves vendajes blancos envueltos alrededor de su brazo, torso y cabeza, que lo hace sentir como si estuviera perdido incluso antes de haber empezado.




*

“¿Cómo te sientes?” Kyungsoo pregunta más alegremente de lo que en realidad se siente. El chico en la cama frente a él, sarcásticamente resopla un poco mientras KyungSoo camina hacía el monitor para revisar sus signos vitales. Todo luce bastante bien teniendo en cuenta el grave accidente que sufrió. Kyungsoo dirige sus ojos hacía el nombre en los papeles-KIM JONGIN impreso en grandes letras negras en el inicio de la primera página.

“¿Realmente quieres preguntarme eso?” pregunta Jongin, voz áspera y ronca y Kyungsoo le lanza una preocupada mirada.

“¿Cómo se siente tu garganta?” dice con el ceño fruncido “Aquí no menciona nada sobre daño en las cuerdas vocales.”

“Bueno, no me siento alegre,” Jongin murmura con una débil risa. “Incluso si cada parte restante de mí está rota, por lo menos aún seré capaz de insultar a la gente.“ –“La enfermera vendrá pronto a revisarte,”  Kyungsoo dice rápidamente, porque estando en esta habitación, junto a este destrozado chico, es extrañamente desconcertante.

“¡Qué emoción! Jongin ríe otra vez. “Trata de enviar una que esté buena ¿de acuerdo? Estoy pensando en decirle que ajuste la cama para verla agacharse.”

Kyungsoo se burla, sacudiendo la cabeza mientras sale, pero no puede contener una pequeña sonrisa hacía la franqueza del chico. Esa clase de honestidad es inusual aquí, incluso en este lugar donde cientos de conversaciones inician con las palabras “No hay nada más que podamos hacer.”

Va caminando por el corredor, planeando revisar algunos pacientes más antes del almuerzo, cuando ve a Seohyun junto a él, corriendo  hacía la habitación de Jongin.

“Seohyun,” dice, sujetándola del brazo gentilmente para tratar de que vaya más despacio. Ella lo mira, probablemente un poco sorprendida de verlo hablándole, pero se detiene y voltea hacia él. “¿Podrías añadir a Kim Jongin a mi rotación? La chica con el brazo roto está apta para volver a casa cualquier día, ponlo como te pido ¿Sí?”

“Claro,” Seohyun dice, dándole a Kyungsoo una extraña mirada. “¿Por alguna razón en particular?”

“No, no realmente,” responde Kyungsoo sin problemas, porque realmente no hay ninguna. Jongin solo… lo intriga.

“Está bien,” Seohyun dice asintiendo ligeramente. “¿Eso es todo?”

“Oh, y tal vez desees realizarle algunos exámenes para asegurar que no existan problemas respiratorios,” Kyungsoo dice, arrugando la frente ya que recuerda la rasposa risa de Jongin.

“Por supuesto,” Responde Seohyun ofreciéndole antes, una breve sonrisa y retomando su acelerado trote por el pasillo.

Kyungsoo observa su partida, perdido en sus pensamientos. Siempre ha admirado la eficiencia de Seohyun, su capacidad de mantener la calma incluso ante situaciones en las que algunos doctores se han acobardado. Está contento de que ella sea la que esté encargada de Jongin, por razones que el realmente no puede explicar. Además es bastante atractiva, lo piensa con una irónica sonrisa, sacudiendo la cabeza en lo que retoma su camino por el pasillo.


“Mi garganta duele. ¿Hay algo de agua por aquí?”, Jongin pregunta arrogantemente, y Kyungsoo piensa que su voz suena en realidad mucho mejor de lo que lo hacía el día anterior, pero de todas formas se inclina sobre la cama y toma el vaso con agua situado en la en la mesa de noche de Jongin, asegurándose que el chico lo haya sujetado firmemente antes de soltarlo.

“Tu garganta probablemente duela debido a que fumas,” dice Kyungsoo. “Cómo médico, no recomiendo eso para nadie y me gustaría recordarte que fumar, te mata.”

“Pues mira, creo haber escuchado eso en algún lado,” dice Jongin con una torcida sonrisa. “De todas formas, ¿Cómo sabes que fumo?”

“Soy médico,” repite Kyungsoo. ” ¿De verdad crees que ese tipo de daño pulmonar no se nota en nuestras pruebas y tomografías?”

“Oh, cierto, médico, olvidé  que su gente ya no usa sanguijuelas ni ese tipo de cosas nunca más,” dice Jongin, y cuando Kyungsoo lo mira, nota que sus ojos brillan con diversión.

“Sí, bueno,” Kyungsoo dice cómodamente. “Nosotros los médicos somos quienes vamos a curarte así que puedes ir acostumbrándote a decirnos todas las otras cosas malas que hay en ti, además de tener un encuentro cercano con un camión.”

“No es mi culpa que estuvieran conduciendo en el lado equivocado de la carretera,” Responde ligeramente, recostándose con un suspiro contra sus almohadas.

“Creo que eras quien iba en el lado equivocado de la carretera,” Kyungsoo dice severamente, porque repentinamente no parece divertido cuando recuerda la sangre esparciéndose a través de los blancos vendajes.

“Está bien, está bien,” Jongin sonríe, el brillo en su expresión tienta a Kyungsoo a sonreír, así que se las arregla para aplastar el impulso. “Es sorprendente cuán difícil es recordar las cosas con unos pocos tragos de vodka encima.”

“Unos pocos tragos difícilmente te llevan a una concentración de alcohol en la sangre  de 0.17%,” Dice Kyungsoo, revoloteando en los documentos del folder de Jongin. “También se supone que debo hablar sobre ello contigo. ¿Posees algún problema alcohólico del que deberíamos enterarnos? Puedo recomendarte muchas diferentes organizaciones que pueden ayudarte con ello.”

“No tengo un problema,” Jongin dice, agitando su brazo vendado, como para disipar las ridículas dudas  de Kyungsoo. “Solo estaba pasando por un duro momento. No es que beber lo mejorará en algo, ya que ahora estoy atascado en este hospital. Pero al menos hice un intento.”

“Cierto,” dice Kyungsoo. “Bueno tal vez hablaremos sobre ello después, por ahora, tengo que irme.”

“¿De verdad?” Pregunta Jongin y Kyungsoo se detiene, volteando para ver la malhumorada mirada que le dirige. “Porque aquí es muy aburrido sin nadie con quien hablar y la enfermera es demasiado agradable.”

“Demasiado agradable”, dice Kyungsoo con una leve sonrisa. “Tengo que decir que nunca escuché esa clase de queja antes. Me aseguraré de decirle, podría divertirla”.

“Sí, ella no tiene tú descorazonada e insensible manera de tratar a los pacientes”, Le dice y Kyungsoo intenta reprimir las ganas de mirarlo. No está completamente seguro de haberlo logrado. “Es inquietante.”

“Bueno, entonces supongo que solo tendrás que acostumbrarte a las personas agradables,” Kyungsoo dice, un poco demasiado cortante para ser profesional, mientras sale por la puerta.


*

“¡Necesito más morfina, obviamente aún siente dolor!” grita Kyungsoo, con las manos extendidas mientras los camilleros se apresuran en la habitación como blancas mariposas, ninguno de ellos alcanzándole lo que necesita. “¡Ahora!”

“Toma,” Minseok dice sin aliento, golpeando una jeringa en la mano de Kyungsoo y Kyungsoo no pierde tiempo en deslizar la aguja en la piel dorada, con la respiración que se dificulta cuando el cuerpo de Jongin se arquea elevándose de la cama antes de caer nuevamente en su lugar.


“Algo no funciona, creo que está entrando en estado de shock,” dice Seohyun desde su lugar cerca al monitor de latidos. Kyungsoo maldice amargamente, volteando y deslizando una mano por la variedad de instrumentos quirúrgicos situados en la pequeña bandeja a su lado, tirando accidentalmente la mitad de ellos en el suelo debido a su prisa.

“¡Cuidado!” Minseok dice, logrando evitar que un bisturí atraviese su mano para caer contra el piso. "Kyungsoo, ¿qué te pasa?"

“Nada.” Kyungsoo suelta, obligando a sus manos a parar de temblar. Trata de no pensar en la sonrisa de Jongin, la manera en la que siempre reía con la boca abierta como si quisiera mostrar a todo el mundo lo feliz que estaba. “Nada en absoluto.”






*

“Entonces, ¿Cuál es la agenda para hoy?” pregunta Jongin en el momento en el que ve asomarse la cabeza de Kyungsoo por la puerta de su habitación. “¿Terapia física? ¿Charlar un poco más sobre mi problema alcohólico?”

“Bueno, no estamos ansiosos,” Responde con sarcasmo ignorando intencionalmente los ojos de Jongin mientras se acerca a la computadora para chequear los signos vitales del día. Todo luce bien – es sorprendente, dada la magnitud del accidente que sufrió. Incluso sus huesos parecen haberse recuperado más rápido a lo habitual.

“Solo que aquí es tan aburrido,” Jongin lloriquea, tirando de sus sábanas con su mano descubierta. “Háblame.”

“Solo estoy aquí para revisarte, tengo más cosas que hacer además de hablarte,” Kyungsoo dice con una sonrisa, volteando para ver el devastador puchero que Jongin le dirige. “No me vengas con esa cara.”

“¿Cómo mueren los doctores?” pregunta repentinamente y Kyungsoo se paraliza. Los ojos de Jongin se oscurecen y una sonrisa se curva en sus labios mientras admira la sorprendida expresión de Kyungsoo.

“¿A qué te refieres?” pregunta Kyungsoo, recuperándose y aplanando su boca en una delgada línea.

“¿Cómo mueres?” Jongin repite simplemente. “¿Alguna vez te pones a pensar en ello? Como un día puedes ser el que esté en la cama, teniendo a alguien operándote. ¿Piensas en como conoces exactamente el ruido que el aparato médico hará cuando mueras?”

“No,” Kyungsoo dice puntualmente, y la mentira sale tan inconvincente como sonó en su cabeza. “Me tengo que ir.”

“Deberías volver pronto,” dice Jongin. “Me agrada hablar contigo.”

Mientras Kyungsoo cruza la puerta y va por el pasillo, se pregunta por la manera en la que la leve sonrisa de Jongin parecía tan extraña, y por su extraña pregunta. Y a Kyungsoo no le gusta conocer todos los pasos necesarios para rehacer un destrozado humano en uno nuevamente pero lo que más le disgusta, es oírlo de Jongin.

” ¡Kyungsoo!” escucha a Seohyun gritar detrás de él, y antes de que pudiera voltear en confusión sus manos lo toman fuertemente de los antebrazos, arrastrándolo por el pasillo. Kyungsoo sisea por el dolor, los dedos de ella apretando en la maltratada piel, y Seohyun inclina su cabeza en sorpresa.

“¡Lo lamento!” ella dice, retirando rápidamente su mano. “Es sólo… es Jongin.”

“Por supuesto que lo es,” Kyungsoo gruñe, masajeando su antebrazo antes de que recuerde que se supone no duela. ”¿Qué le pasa ahora?”

“Arrancó su intravenosa,” Seohyun dice de manera casual mientras reanuda su camino a paso ligero por el pasillo, Kyungsoo apresurándose para alcanzarla. “Y se niega a dejar que cualquiera de nosotros se le acerque. Sólo dice que quiere verte.”

“Acabo de salir de su habitación hace cinco minutos,” Responde exasperadamente, alzando sus manos al aire. “¿Qué podría querer?”

“No tengo idea,” Seohyun dice con una irónica sonrisa “Pero creo que estás apunto de saberlo. Y apúrate, está manchando de sangre toda la cama y acabo de cambiar las sábanas.”

Efectivamente, mientras Kyungsoo se acerca a la habitación puede escuchar la voz ligeramente ronca de Jongin gritando su nombre entre obscenidades dirigidas sin duda a los enfermeros que tratan de retenerlo.

“Jongin,” dice en lo que entra por la puerta y los oscuros ojos de Jongin inmediatamente se lanzan hacia él, todo el cuerpo relajándose contra las almohadas. Minseok y Junmyeon, ven la oportunidad, se abalanzan sobre él otra vez, tratando de mantenerlo quieto el tiempo suficiente para introducir la aguja en su brazo, pero Jongin sisea, forcejeando sus manos, y golpeando a Junmyeon tan fuerte en el pecho que se cae hacia atrás.

“¡Basta Jongin!” Kyungsoo grita, acercándose y retirando a Minseok  toscamente antes de darle una mano a Junmyeon ayudándole a ponerse de pie. “¿Qué demonios te pasa?”

“Así que maldices,” dice Jongin, limpiando inútilmente la sangre que gotea de su brazo. “Estaba empezando a dudarlo.”

“¿Para qué me necesitas, Jongin?” Le pregunta, enviando a Minseok y Junmyeon lejos. Ellos parecen resistirse a dejarlo solo con Jongin, pero les da una oscura mirada y ellos finalmente deciden esfumarse. Kyungsoo está un poco sorprendido- aún está acostumbrándose a este tema de lograr-que-la-gente-te-obedezca, pero sale rápidamente de su sorpresa porque Jongin está tosiendo  y las manchas rojas en sus sabanas son una gran distracción.

“Canta para mí,” dice Jongin, dándole una entrecerrada mirada, labios curveados hacia abajo en una chueca sonrisa. Kyungsoo apenas logra apartar sus ojos mientras mira con determinación el brazo de Jongin mientras utiliza un algodón limpio para limpiar la sangre y cuidadosamente reinserta la aguja asegurándola en su lugar con cinta. Esta vez Jongin no la arranca. Pero ahora, Kyungsoo ya no puede evitar sus ojos, así que retrocede unos pasos antes de levantar la mirada.

“¿Qué?” pregunta cansadamente, retirándose los guantes y tirándolos en el cercano tacho de basura. “¿De qué estás hablando?”

“Canta para mí,” Vuelve a decirle y separa sus labios. Su lengua se desliza hacia afuera para humedecer su labio inferior y Kyungsoo libera un fastidiado suspiro mientras reflexiona sobre lo absurdo de esta situación.

“Yo no canto,” dice firmemente, bajando la cabeza y mirándolo fijo a los ojos. Jongin le devuelve la mirada completamente a gusto.

“Sí, lo haces,” canturrea, con el rostro relajado en una suave sonrisa tan diferente a la sensual expresión anterior de hace unos instantes. ”Seohyun dice que lo haces.”

“¿Bajo qué circunstancias surgió el tema de mi canto?” pregunta resignadamente, sentándose en la silla a un lado de la cama de Jongin. Le quedan 20 minutos para sus rondas, unos minutos más no harán más daño. Con suerte Minseok lo cubrirá. Con suerte.

“Le pregunté qué es lo que te gusta hacer para divertirte,” dice Jongin informalmente, “y ella dijo que cantaste o algo así, y no te gustaba que la gente lo recordara porque eres demasiado profesional como para ese tipo de cosas.”

“Por desgracia, Seohyun está mal informada,” Kyungsoo resopla, recostándose en la silla y suspirando de una manera en que la tensión en sus hombros hace que sus músculos duelan. “Yo canto para nadie.”

“Pero Minseok estaba de acuerdo,” Jongin dice pensativo, los ojos brillando con diversión mientras Kyungsoo gruñe. ¿De dónde surgió esto? ¡Cantó en una celebración! Eso no quiere decir que sea bueno en ello, ni siquiera que le guste cantar así de mucho.

“¡Creí que solo vino aquí a calmarte!” suspira Kyungsoo. “No a chismosear sobre mí.”

“Creo que estaba aquí para medir mi presión sanguínea o algo más inútil,” resopla Jongin. “Pero luego las cosas se tornaron un poco… difíciles. Y aquí estas. Así que canta.”

“No voy a cantar para ti,” refuta Kyungsoo, mirando por encima a Jongin.

“Oh, sí, lo harás,” Le responde, el mismo tono infantil en su voz. “O de lo contrario voy a armar un gran lío. Habrá mucha más sangre, te lo aseguro.” 

“No puedo creer que este siendo amenazado por un paciente,” bufa cubriéndose el rostro con las manos.

“Oh, vamos, deja de quejarte y canta ya,” dice Jongin mientras se estira y toma uno de sus brazos. Kyungsoo se encoge involuntariamente y Jongin inmediatamente lo suelta, dándole una extraña mirada. “Lo siento.”

“No es nada”, Responde rápidamente. “Bueno, está bien, vamos a terminar con esto. ¿Qué quieres escuchar?”

“Cualquier cosa,” murmura Jongin, recostándose en la cama, tirando de las mantas para cubrirse hasta el pecho. Luce tan pequeño de esa manera, tan indefenso, que Kyungsoo quiere esconderlo en un alto estante, evitando que su delicado cuerpo se haga añicos bajo el pesado mundo.

“Está bien,” suspira, y luego comienza a cantar. Es una canción antigua- una de esas que sonaban en la radio casi a diario cuando era niño”- la letra habla de amor, silencio y estrellas que siguen haciendo doler su corazón cada vez que la escucha.

Mientras canta, nota que Jongin está completamente calmado, tan calmado que apenas pareciera que respira. Toda la nerviosa energía que usualmente parece rebasarlo se ha disipado, dejándolo como una estatua viviente- bronce fundido más resistente que la piel moldeada en la forma de un niño de ojos brillantes, mirando en silencio a Kyungsoo hasta que deja de cantar, apenas recordando las últimas líneas. Ha sido un tiempo desde la última vez que cantó eso. No está seguro de porque lo recordó cuando Jongin le pidió que cantara.

“Me gustó,” Jongin dice cuando las ultimas notas se han disuelto en el polvoriento aire, Kyungsoo frunciendo el ceño ante la forma en que su voz se tambalea en el final de la última sílaba.

“¿Ahora vas a dejar de ser tan rebelde?” Kyungsoo pregunta, poniéndose de pie y sacudiendo el polvo imaginario de su bata. “Ya he perdido media hora gracias a ti .Mis pacientes estarán furiosos.”

“Estoy seguro que el gran Do Kyungsoo puede inventarse algo,” dice Jongin, y Kyungsoo se burla, pero sonríe mientras se dirige a la puerta. No es muy tarde, cuando está explicando una receta a una preocupada madre, y es ahí cuando se da cuenta que jamás mencionó su nombre  a Jongin.”



*
“No entiendo,” Kyungsoo gruñe, con los dedos volando a por el teclado de la computadora mientras el cuerdo del chico se mece y retuerce en la cama a su lado. ¿Por qué carajos nada funciona?”

“¡Sus pulmones acaban de colapsar!” dice Minseok mientras se agacha sobre la cama, administrando una dosis de analgésicos y Junmyeon intenta mantener al chico calmado y evitar que se hiera el mismo aún más.

“¿Podemos volver a inflarlos” Kyungsoo sisea, avanzando y empujando a Minseok fuera del camino.

“Puedes intentarlo,” Minseok responde escépticamente, “pero ten cuidado con sus costillas rotas, Tal vez te impidan ingresar el tubo torácico”

“Déjame ver,” Kyungsoo dice, acomodando su mascarilla e inclinándose sobre el pecho del chico. Detrás de él, una suave línea verde pinta repuntes regulares a través de la pantalla del monitor.



*

“¿Otra vez aquí?” Yixing resopla, acercando a Kyungsoo un vaso lleno de quien-sabe-qué. Él lo bebe de un solo sorbo. Haciendo una mueca cuándo el alcohol arde en su garganta.

“Cállate,” Kyungsoo murmura, tendiendo el vaso automáticamente. Yixing no pierde tiempo en llenarlo otra vez.

“Lo digo en serio, pensé que habías terminado, que ibas a salir y emplear tu tiempo en algo más respetable,” Yixing ríe, quitando su cabello fuera de sus ojos. “Pero ahora, en el último mes, has estado aquí casi cada semana, ¿Todo bien?”
“¿De verdad vas a hacerme esa pregunta?” Kyungsoo cuestiona, dando a Yixing una desdeñosa mirada, aunque no está seguro de que lleva tanto peso como el que debería, porque el mundo está empezando a ser un poco borroso alrededor de los bordes.

“Oye, es mi trabajo,” Yixing se encoge de hombros, volviendo a llenar su vaso. “Se supone que los camareros están interesados en los problemas de sus clientes.”

“Sí, bueno, No necesito tu interés,” Kyungsoo lanza, y sabe que está ebrio porque no puede indicar exactamente cuán lejos se encuentra la barra. Toma una imprudente estimación y termina golpeando el vaso con tanta fuerza que casi se rompe en su mano.

“¡Cuidado!” Yixing resopla antes de girar hacia un hombre alto y rubio que se contonea sobre la barra. “Realmente no quiero limpiar vasos rotos esta noche.”

“Sí, claro,” Kyungsoo dice tristemente. “Trataré de no romper nada.”




ʅ





“Larga noche, ¿no?” Jongin pregunta, fijándose en los oscuros círculos bajo los ojos de Kyungsoo y la profunda herida marrón que se extendía por su mejilla.

“Sí, ajá,” Kyungsoo dice brevemente, sin estar realmente de humor para una conversación. Revisa las vendas de Jongin, complacido de notar que Seohyun ha estado haciendo un excelente trabajo manteniéndolas limpias y nuevas.

“¿Qué le pasó a tu cara?” Jongin insiste, y Kyungsoo sonríe tímidamente.

“Me golpeé con la puerta de mi auto.” dice, yendo hacía el monitor y revisando los signos vitales de hace unas horas. La casi milagrosa recuperación de Jongin continua y –a este paso, podrá irse en algunas semanas. Kyungsoo no está seguro de porque ya no está ansioso por ello. “Me da pena que lo veas, solo finge de que no está allí.”

“Eres un terrible mentiroso,” murmura Jongin, pero no dice nada más hasta que Kyungsoo voltea y se dirige hacia la puerta.

“¿Kyungsoo?”

“Basta. Primeramente, ¿podrías llamarme Dr. Do, por favor?, ya que estoy harto de la gente aquí suponiendo que no soy el cirujano en jefe y también ¿Cómo es que sabes que mi nombre es Kyungsoo?” Le pregunta molesto, girando en sus talones y cruzando sus brazos.

“Tengo mis maneras,” Le dice, moviendo las cejas ridículamente y Kyungsoo resopla, esperando que hable. Pero Jongin no dice nada, solo esta recostado allí mirando a Kyungsoo como si estuviera tratando de tragarlo con los ojos. Es desconcertante.

“¿Bien? Tengo cosas que hacer, ya sabes,” Le responde y Jongin sonríe.

“¿Voy a morir?” pregunta tranquilamente, repentinamente la sonrisa aún pegada en su rostro luce tan fuera de lugar. Sus ojos son suaves y húmedos y profundos.

“No, por supuesto que no,” Kyungsoo responde, un poco más tosco de lo que quiere. “Si fueras a morir, ya lo hubieras hecho.”

“Respuesta equivocada,” Jongin dice con un suspiro, cerrando los ojos. “Todos vamos a morir.”

Y Kyungsoo no está muy seguro de qué decir ante eso.

“¿Quieres acompañarnos y tomar un trago?” Minseok pregunta mientras salen hacia el estacionamiento, Kyungsoo observando distraídamente la manera en que las llaves del auto atrapan la luz. Sus dedos huelen a metal. “Junmyeon dijo que invitaría a ese otro enfermero, Chanyeol, creo. ¡Vamos, será divertido!”

“Me encantaría,” dice con una débil sonrisa que sabe cuán poco sincera es. “Gracias por la invitación, pero realmente debo llegar a casa y tratar de descansar un poco.”

“Realmente debes,” Minseok dice, colocando una amigable mano en el hombro de Kyungsoo. “Has estado luciendo muy cansado últimamente. Junmyeon ha comenzado a preocuparse.”

“Bueno, siempre lo hace de todas formas,” Kyungsoo ríe, dando a Minseok un pequeño saludo mientras se dirigen en caminos opuestos. Pero cuando deja el estacionamiento del hospital no se dirige a casa.

“Hombre, aquí definitivamente está ocurriendo algo,” Yixing sisea, observando a Kyungsoo tirarse en una silla cerca de la barra. “En primer lugar, en un día laboral y en segundo lugar, ya estas borracho.”

“Ni creas,” Kyungsoo balbucea. “Sabes que necesito estar muy ebrio antes de poder hacer esto.”

“Algo que nunca entenderé,” Yixing suspira, extendiéndole a Kyungsoo un vaso con cerveza que rápidamente bebe. “Se podría creer que disminuir la conciencia no es exactamente una gran idea.”

“Me ayuda a concentrarme,” Kyungsoo gruñe, pasando un dedo alrededor del circulo de agua que deja su vaso en la pegajosa madera de la barra. “Necesito concentrarme. Concentración.”

“Sí, concentración,” Yixing dice, mirándolo un poco triste. “Bueno, comenzaron en la parte de atrás, así que date prisa si quieres tener la oportunidad de entrar en una ronda.”

“Mierda,” Kyungsoo murmura, alejándose de la barra y caminando hacia la puerta trasera, hacia un amplio callejón detrás del bar. Tan pronto como pisa en la sombría y mugrienta calle, iluminada por unas pocas farolas parpadeantes que bañan la escena de un enfermizo brillo amarillo, es atacado por un aluvión de aplausos y gritos, el hedor a sudor, alcohol y vómito mezclado con humo de cigarrillo.

Se las arregla para abrirse paso hacia el frente, la gente comienza a separarse a medida que lo reconocen, la apertura de un camino hacia la primera fila situada alrededor de un improvisado cuadrilátero, el ring de pelea. Parpadea fuerte muchas veces, tratando de aclarar su visión lo suficiente para reconocer las figuras luchando enfrente de él. Afortunadamente, las voces gritando desde todos lados lo ayudan.

“Uh, codazo en el cuello eso tiene que doler –“

“Baekhyun, eso es, eso es, eres más rápido que ese idiota, ¡ya lo tienes!”

“Wu Fan, no vas a dejarte ser golpeado por un puto enano, ¿verdad? ¡Patéale el culo!”

“Solo está diciendo eso porque le apostaste $50, estúpido, todo el mundo sabe que la velocidad le gana al tamaño –“

“¡Oh, estás aquí!” dice una voz alegremente detrás de él, y Kyungsoo se tambalea al voltear para mirar legañosamente a Zitao, que choca una mano en su hombro. Kyungsoo sisea y Zitao sonríe.

“Lo siento, olvidé lo de hace una semana,” dice, empujando al hombre que está al costado de Kyungsoo para así poder estar a su lado y observar la contienda. “¿Cómo van las clavículas?”

“Bien, no estaban rotas después de todo,” Kyungsoo eleva la voz, tratando de hacerse escuchar por encima de todo el grito del público. “Felizmente no llegaron a más, bastardo.”

“Oye, ¿Qué puedo decir?” Zitao sonríe, alzando los brazos en son de paz. “Tú diste oportunidad a ese otro. Además, no puedo creer que nadie te preguntó sobre tu cara. Y por eso me disculpo, Sé suponía que no debieron haber golpes en la cara, fue totalmente accidental.”

“Sí, claro,” Kyungsoo resopla, y Zitao ríe, blancos dientes destellan en la sombría luz. “Solo dime si puedes colarme a alguna ronda esta noche. Tomaré cualquier pelea, solo necesito alguien para pelear.”

“Estamos ansiosos,” Le canturrea, trazando un dedo por su mejilla y Kyungsoo retrocede ante el toque, la adrenalina repentinamente inunda sus venas mientras Wu Fan otorga –una muy buena y colocada- patada a Baekhyun haciéndolo caer hacia atrás. “Supongo que eso significa que estás dentro.”

Kyungsoo no espera que Zitao cambie de parecer. Salta bajo la delgada línea que divide el círculo de concreto del cuadrilátero con el resto del callejón. Baekhyun lo revisa de arriba abajo, sin duda tratando de decir cuán ebrio esta Kyungsoo esta noche, y Kyungsoo le devuelve la mirada, simplemente moviendo sus pies fuera del camino mientras algunos de los amigos de Wu Fan trepan al cuadrilátero, arrastrándolo a enderezarse y empujándolo de vuelta hacia el bar, alguien pidiendo agua y otro vendas. Nadie los ve retirarse –todos ellos están aquí porque eso es lo que quieren, no peleas si te preocupas por salir lesionado.

“¿Estás listo?” Baekhyun pregunta, con voz ronca. Una gota de sangre cae desde un corte que yace en su frente, amargamente limpia el rojizo líquido fuera de sus ojos. Sus nudillos están presionados y Kyungsoo aprieta sus puños en respuesta, balanceándose hacia delante y atrás ansiosamente. Su visión se aclara con el paso del tiempo, la sangre bombeando tan fuerte en sus venas que puede sentir su pulso en la punta de sus dedos.

“¿Tú qué crees?” Kyungsoo se burla en respuesta, labios curvados hacía arriba de una manera que sabe, lo hace lucir casi como un depredador.

“Está bien, está bien, un momento, caballeros,” Grita Zitao con toda la autoridad de un anunciador de circo, agachándose bajo la cinta y parándose en medio del cuadrilátero, coros de voces gritando a favor y en contra se alzan mientras grita con estruendo. “Nuestra siguiente contienda es entre Baekhyun y D.O, lancen sus apuestas ahora, recuerden, cualquier daño grave en la cara significa una descalificación inmediata, ¡el ultimo de pie gana!”

Y entonces Zitao se agacha bajo la cinta, volteando para observarlos, brazos cruzados sobre el pecho, Baekhyun se lanza hacia adelante, esquivando el brazo de Kyungsoo y aterrizando un golpe estremecedor en sus costillas que deja a Kyungsoo jadeando, casi cayendo hacia adelante antes de lograr recuperarse. Se da la vuelta pero maldición Baekhyun es rápido, el chico ya está deslizándose a su lado, con el brazo desplazándose hacia arriba alrededor de la oreja y Kyungsoo trata de arrastrarlo hacia abajo en una llave. Tuerce la cabeza hacia un lado, escapando del agarre de Baekhyun, y entonces está atrapando su brazo por la axila, tirando de él hacia adelante antes de posicionar una pierna detrás de su rodilla, haciendo que Baekhyun se estrelle contra el piso.

Baekhyun rebota en su espalda para ponerse de pie antes de que la audiencia pueda hacer más que gruñir, Kyungsoo lo ve haciendo muecas ante el dolor en su espalda. Sus palmas están raspadas y sangrando. Lanza unos cuantos golpes más y Baekhyun fácilmente lo bloquea, comenzando a portarse arrogante, dando palmadas a los lados de la cabeza de Kyungsoo, burlándose cuando Kyungsoo tropieza hacia atrás, sobresaltado.

“¿Eso es todo lo que tienes?” Baekhyun ríe, y la audiencia ríe con él, especialmente cuando Kyungsoo no logra bajar sus brazos a tiempo para bloquear un contundente golpe en su pecho que lo deja jadeando por aire.
Esto le toma bastante tiempo para recuperarse, manos en las rodillas mientras Baekhyun desfila alrededor del cuadrilátero, chocando las manos con mucha gente parado en el borde, lanzando despreocupadas miradas en dirección a Kyungsoo en lo que recobra su respiración. Pero una vez que lo hace, no queda duda. Baekhyun ni siquiera tiene tiempo para voltear antes de que el brazo de Kyungsoo este enredado alrededor de su cuello, los huesos de su muñeca presionando fuerte contra la tráquea de Baekhyun, y Baekhyun se está asfixiando, chispeando mientras el público ruge. Baekhyun pisa el pie de Kyungsoo, y Kyungsoo  inadvertidamente pierde su agarre lo suficiente para que Baekhyun escape, pero entonces Kyungsoo lo sujeta por los hombros, sacándolo de balance, y cuando Baekhyun cae esta vez, permanece así.

Kyungsoo puede apenas escuchar algo, incluso los gritos del público, sobre su propio corazón latiendo fuertemente en sus oídos, y cuando Zitao se agacha hacia el cuadrilátero de nuevo, anunciando el final de la noche, apenas lo escucha.

Baekhyun le da un asentimiento en conciliación antes de agacharse bajo la cinta, frotando su cuello. Definitivamente, eso estará morado para la mañana siguiente.

“Buen trabajo,” Zitao dice, chocando el hombro de Kyungsoo otra vez, y riendo cuando Kyungsoo se queja nuevamente. “Lo siento, sigo olvidando lo de las clavículas. Pero me hiciste una ganancia neta esta noche.”

“Claro, como apuestas por mí,” Kyungsoo resopla. Su labio está sangrando, puede sentir el sabor metálico en su lengua.

“¡Por supuesto que sí!” Responde, presionando una mano en su corazón y dándole a Kyungsoo una cómica mirada ofendida. “Siempre apuesto por el gran D.O. cuando está en el cuadrilátero. Eres una bestia allí afuera.”

“Sí, es verdad,” Kyungsoo ríe ásperamente, antes de voltear y  salir del callejón, decidiendo que no quiere ir por el bar y tener que soportar las miradas inquisitivas de Yixing.

“¡Nos vemos!” Zitao le dice después, y Kyungsoo maldice amargamente porque sabe que será así. Mientras deja la oscuridad del callejón arrastrando los pies hacia la calle iluminada por una brillante luna en cuarto creciente y altos edificios salpicados de luz, aprieta una mano contra su pecho, tiene una mueca de dolor, y se pregunta por qué la oscuridad le recuerda tanto a los ojos de Jongin.



*

“Su corazón y pulmones están seriamente comprometidos además que sus riñones están fallando, nos estamos quedando sin tiempo,” Junmyeon murmura mientras se acerca al lado de Kyungsoo, revisando calladamente los niveles del sedante en el torrente sanguíneo de Jongin. Están justo donde deben pero por alguna razón, no es tranquilizador. “Realmente nos vendría bien un hacedor-de-milagros justo ahora.”

“Somos médicos,” Responde Kyungsoo fríamente, Volviendo a Jongin y tomando el desfibrilador que Minseok le entrega. “¿No es eso casi la misma cosa?”



*


“¿Qué estás haciendo aquí?” Kyungsoo sisea cuando encuentra a Jongin parado en la sala de espera, con chaqueta de cuero de motociclista colgando del brazo. Es extraño verlo de pie, con ojos brillantes, luciendo ileso y sano. “Junmyeon dijo que te dio la receta para los analgésicos que necesitas tomar.”

“Y eso se vende a buen precio, recuérdame agradecerle,” Jongin dice sarcásticamente, y Kyungsoo estrecha los ojos.

“¿Por qué estás aquí?” pregunta de nuevo, sujetando a Jongin del brazo y empujándolo hacia la puerta y lejos de las atentas miradas de los padres con llorosos niños y jóvenes sosteniendo brazos vendados y equipos deportivos. Kyungsoo tantea la puerta de la oficina de Minseok, la cual está justo al final del pasillo, encontrándola sin seguro, empujando a Jongin dentro, cerrando rápidamente la puerta detrás de él.

“Wow. Muy violento ¿no crees?” Dice en tono de fingida molestia, frotando una mano sobre la piel que Kyungsoo acaba de soltar. “¿Cuál es tu problema?”

“Mi problema,” Kyungsoo dice entre dientes. “Es que no se supone que estés aquí. ¿Por qué estás aquí?”

“Quería verte,” Jongin responde, recostándose sobre el inmaculado escritorio de Minseok. Su chaqueta derribando un porta retrato y Jongin rápidamente se agacha para atraparlo, una franja de tersa piel bronceada se asoma cuando la camiseta sube.

“¿Hablar de qué?” Kyungsoo pregunta con el ceño fruncido. Jongin fue dado de alta hace dos semanas, y Kyungsoo pidió a Minseok que le realizara todas las revisiones finales. No quiso ser el primero en decir adiós. Aún no.

“Nada en particular,” Jongin dice suavemente, sonriendo. “Solo quería verte. Dejaste de visitarme antes de que me dieran de alta.”

“Estaba ocupado,” Responde fríamente, pero las palabras no parecen afectar en nada a Jongin –como si nada, su sonrisa se ensancha. “Me dieron algunos pacientes más para mis rondas y Minseok tuvo que hacerse cargo. ¿Hubo algún problema con su nivel de cuidados?”

“Por supuesto,” Jongin lloriquea, y Kyungsoo lo mira. “Él no era tú. Ese era el problema.”

“Por favor, vete Jongin,” Le dice otra vez, sarcásticamente ante lo desesperado que suena. “En serio no deberías estar aquí.”

“No me di cuenta que había hecho algo que te molestará tanto,” Jongin dice, y esta vez su sonrisa se desliza mientras sus ojos se estrechan. “Todo lo que quiero es hablar contigo.”

“No tengo tiempo,” Kyungsoo dice rápidamente, retrocediendo mientras su mano sujeta la perilla de la puerta. “Lo siento, tendrás que ver por ti mismo.”


Entonces está abriendo la puerta y saliendo hacia la brillante luz del pasadizo, caminando por uno de los pasillos más cercanos que pueda encontrar, recordándose a sí mismo una y otra vez no mirar hacia atrás, recordándose que no debería estar preocupado por lo delgado que luce Jongin, y la manera en que los círculos bajo sus ojos parecían haberse vuelto más profundos.







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Agradezco vuestros comentarios♥ depende de ustedes que tan rápido actualice n0n)/
—Admin Kissys
Tags: español, exo, jongin, kaidoo, kaisoo, kyungsoo, off to the races, traducción
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